No entiendo el mundo, realmente, no entiendo la vida. Desde aquí solamente me queda observar el infinito y pensar, que no es poco para como están últimamente las cosas. Se ponen fronteras que no puedes cruzar sin pedir permiso a alguien que por poder del pueblo llegó a mandarte. ¿Qué es el pueblo? ¿Quién dijo que tenía que mandar él y no el mendigo de la esquina? ¿Por qué no puedo ser libre?
El pasado te mira desde atrás fijamente, recordándote cada error cometido. El futuro aun no existe y el presente solamente es una interpretación constante de la vida.
¿Por qué los satélites pueden volar por el cielo libres? Deberían de pedirle permiso a cada persona que manda sobre las barreras que cruzan, o deberían de pedirle permiso al dueño del espacio, pero claro, el espacio no tiene dueño.
Marte es un sitio frío, el frío no se compra ni se cambia, nadie quiere el frío, nadie sabe que en los momentos más fríos es cuando se necesita a alguien, que es el frío el que evita dejarnos solos, porque si lo estamos nos helamos.
Llora hoy mirando al cielo, que es lo único en lo que podrías ser libre. Pues esta tierra, controlada desde el principio al final, que ya te dejaron tus antepasados estropeada, no era así cuando no estaba el ser humano. Nadie era dueño de los bosques, nadie era dueño de nada. Nadie tenía derecho a controlar a nadie y jamás te sentirías dominado.
Naces, al azar, en un lugar que, al azar, se te establece. ¿Por qué he de sentirme de aquí? ¿Por qué no puedo huir a donde quiera? ¿Por qué este mundo tiene que tener fronteras?
jueves, 2 de febrero de 2012
miércoles, 11 de enero de 2012
Ni puta gracia.
Y perdido, como siempre, jodidamente perdido y sintiendo que se me escapa todo entre los dedos como humo. Tengo que caer en las mismas trampas de siempre, las mismas estupideces que me tiran desde lo más alto. Vamos, tía, olvídame lo paso de pena y no sé si no te quieres dar cuenta o disfrutas con ello. Tú eliges lo que hacer en tu vida, así que duerme con él pero déjame en paz ya. Espero que algún día leas todo esto, él estará detrás tuyo cogiéndote de la mano mientras lloras mis penas. Espero que sea un tío sensible y llore contigo, que lloréis cada texto que he escrito. Terminará levantándote, sonriéndote y tu responderás con otra sonrisa. Puedes besar ya a mi chica mientras yo sigo llorando y escribiendo cosas como esta. Que créeme, jamás serán tan duras de leer como de escribir. Yo seguiré sufriendo por mil caídas y sintiendo que mi vida no tiene ni puta gracia, por mucho que a ti te la haga. Me sorprenderá de mil maneras la vida, pero me tropezaré 2 veces por cada sorpresa. No creo que me hayas querido nunca.
domingo, 11 de diciembre de 2011
Palabras para mi.
No quería seguir así, te mentía a ti, me mentía a mi y no estaba bien. Quizá todo fue demasiado rápido... Soy un imbécil, experto en cagarla, en destruirme a mi mismo y a los que me rodean. Te di falsas esperanzas, necesitaba tapar heridas que no se pueden tapar y rompí tambien tu corazón, como si de una enfermedad infecciosa se tratase. En realidad tu corazón será mucho más fácil de arreglar que el mío. Encontrarás a alguien vivirás tu aventura común y te olvidaras de mi como hace todo el mundo. Espero que puedas hacerlo pronto.
Ya no me drogo, tampoco me llenaba como lo hacía al principio. He rechazado mis dos amores inventados, porque realmente eran mentira. Lo siento, de verdad. Es muy complicado para mi aunque no lo parezca. Dejar de drogarme ha sido muy fácil, dejarte a ti no tanto. Si lees esto es porque todavía lo recuerdas y te mereces una disculpa. Por eso lo escribo, porque a la cara seria mucho más complicado decirlo tan claro.
No necesito amores, que solo envenenan la mente y debilitan al débil. No necesito recuerdos, ya hace tiempo que los abandoné y dejé caer junto a mis esperanzas. No necesito que ningún tipo de droga se me coma el cerebro porque mi peor droga soy yo mismo.
sábado, 1 de octubre de 2011
No quiero hacer daño a nadie
Nos sentamos a comer mientras me mirabas fijamente.
-Lo siento.
-¿Si, en serio?-Respondiste
-Totalmente.
Los corazones palpitaban en nuestros platos lentamente pero intensamente. No eran bonitos corazones de película, no. Todo el plato estaba lleno de sangre y palpitaban, seguían palpitando y yo me agobiaba cada vez más.
-¿Por qué lo hiciste?
-No lo sé.
-Vamos, responde. ¿Por qué?
-¡Qué no lo sé! ¿Te vale?
-No.
El corazón de tu plato cada vez palpitaba más rápido y yo sentía que me iba a explotar el pecho.
-Podías haber dicho que no era de verdad.-Seguiste
-¡Era de verdad, lo complicaste todo!-Grité
-¿Así lo crees?.-Y pinchaste el corazón.
-Si...-Y de pronto sentí el mayor dolor que se puede sentir, tal dolor que por mucho que me intentaran hacer más no lo conseguirían. Ese dolor en el que dejas de sentir más dolor.-Tú lo complicaste TODO.
Y rompiste a llorar mientras encendías la vela del centro de la mesa. No me había fijado dónde estábamos y al intentarlo solo vi oscuridad alrededor.
-¿Por qué me limitaste?-Seguí diciéndote.
-¿Yo limitarte? ¡Mira, eres basura, la peor basura del mundo!
Y de pronto un tipo desconocido entró entre la oscuridad.
-Fuiste tú, bastardo. Tú tienes la culpa de todo.-Se sentó sobre tu regazo, cogió tu tenedor y sin ningún tipo de pudor pinchó otro bocado del corazón de tu plato y se lo comío. Grité como el mayor loco de todos los locos, un grito rasgado y que hacía temblar la llama de la vela. Al abrir los ojos ya no estaba.
-¿Estás disfrutando?-Te pregunté cuando saqué fuerzas, sudando y resoplando.
-Si.
-¿Por que he sido engañado?
-¿Por mi?
-Por la vida, por el mundo.
-Yo no te he engañado.
-Ojalá...-Y rápidamente pinchaste otro bocado y te lo comiste. Y volví a gritar y gritar y gritar durante un buen rato. A veces, en este mundo no te queda otra opción que gritar, gritar y gritar. Todo se arregla gritando, el mundo es una sucesión de gritos enjaulados. Si la gente abriera esas jaulas y gritara más frecuentemente todo iría mejor... pero gritos sin destinatario, o si lo tiene, que seamos uno mismo.
-¿Sabes que me estás matando?-Dije entre dolores.
-No es mi intención, solo es parte del teatro de tu vida, el teatro que tú has creado. Un teatro sin sentidos, sin telones, sin humos, con mensajes ocultos. Un teatro digno de reyes, así que escapa, escapa porque queda bien claro que no eres feliz. Escapa.
-No.
-Escapa, vamos, no me va a molestar.
-No.
Y entró una mujer mayor, y se sentó en tu regazo, cogió tu tenedor y pinchó otro bocado y se lo comío. Y grité, y volví a gritar. Porque... ¿Acaso no es esta vida un grito? Entonces abrí los ojos y la mujer ya no estaba.
-¿Por qué me mentiste?
-Jamás lo sabré.-Susurré, y de pronto se apagó la vela del centro y todo se hizo oscuridad y grité, y grité, y grité....
miércoles, 27 de julio de 2011
Grito esperanzador
No me atrevo a seguir escribiendo porque ya no sé. Quería escribirle algo a mi abuela pero sé que lloraría muchísimo y no puedo hacerlo, quería escribirle algo a mi chica para decirle lo que siento por ella pero solo se escribir cuando las cosas me van mal. La felicidad es demasiado común y apenas estoy empezando a disfrutarla como para conseguir plasmar algo original. No todo me va bien, pero solo entré en el blog para darle esperanzas a esa persona que de vez en cuando pudo leerlo, si es que existió, y que sentía que su vida no podía cambiar. Es para decirle que ¡Ei, estoy vivo, y me siento bien! Las cosas no siempre van mal y este blog se merecía que escribiera algo con una sonrisa o un buen final.
viernes, 20 de mayo de 2011
Mucho para ser borrado
La pintada menos pensada en el sitio menos pensado y en la situación menos pensada te hace ver locuras que no se te habían ocurrido...
Seguramente me arrepienta de escribir esto.
Seguramente me arrepienta de escribir esto.
sábado, 14 de mayo de 2011
Cosas terribles
¿Es mi nombre una marca en una herida profunda? Lo sé, amor, no era esta la vida que deseabas. Una chica quiso enseñarte cosas maravillosas y un día tu vida cambia y se convierte en una cosa terrible, un día ya no tienes a nadie a tu lado y ya no eres tú. Escapa de aquí, todo se pone en tu contra y nada está tan bien como parecía. Es demasiado pronto para cambiarlo, demasiado tarde para decir lo que siento y esta vida puede ser una cosa terrible. Así que déjame volar en este mundo de fantasía al que he podido llegar. No me saques hasta que no grite auxilio que todo se veía diferente desde tus palabras y ya no puedo volver al mundo real. Siento el cielo más pesado de lo normal pero quizás esa sea mi única forma de salvar este roto corazón. Éramos solo estúpidos engañados el uno del otro. Olvida los días que nos han mantenido separados y sálvame esta noche. Sálvame, amor, que estoy entre las cuerdas a punto de recibir un ultimo golpe. He bajado al mundo real y te echo de menos. Y joder espero que algo sea útil en esta guerra de reproches invisibles. Me paso el día lamentándome y no puedo afrontar que no seas mía. Despierta! Joder, ¿es que todavía no te has dado cuenta de todo lo que te quise? ¿Es mi nombre una marca en una herida profunda? Posiblemente ni me tengas en cuenta...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)