jueves, 6 de enero de 2011

Una bomba al corazón

Te encontré mirando las vidas pasar por la carretera. Sentada en esa valla lamentando tiempo perdido e inundando la autopista de lágrimas. Me acerqué a ti y de un salto me senté en la valla junto a ti. Apoyé mi cabeza sobre tu hombro y empezaste gritar como una loca. Dejaste abandonado a ese chico que llevaba años detrás de ti y realmente no tenías claro tu futuro. Tenías otro chico ahora y no podías soportar verlo así de triste por lo que le hiciste, sin embargo seguías contándole lo bien que te iban las cosas con tu nuevo chico. Tenías dedicadas 16 canciones para tus 16 años que nunca se atrevió a cantarte aquel perrito que abandonaste cuando te cansaste de él. No tenías corazón, por eso se lo robaste y jugaste con el suyo hasta hacerlo sentir la persona más desgraciada del mundo. Le pediste al cuarto día de que te dijese lo que sentía por ti que te cantase una canción. Lloró tanto que hizo que te temblasen las piernas. A los ocho días encontraste un hombre de verdad que te hizo sentir una mujer de verdad y juntos vivisteis una historia verdaderamente patética mientras tu antiguo cachorro lloraba sólo en su habitación. Nunca te preocupaste por él, no fuiste lo suficientemente inteligente para darte cuenta que tenías uno de los mejores bocados que una persona como tú se podía llevar. Enterraron a tu cachorrito que muerto de celos saltó por la ventana. Imagina cuanto te quería que después de lo que me hiciste me he atrevido a venir aquí para sentarme a tu lado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario