jueves, 17 de mayo de 2012

Mientras todo se mueve.

Todo gira, todos se mueven delante de mi sin sentir, sin querer. La gente cruza hacia todas partes sin rumbo, sin entender lo que hacen con su vida, sin saber lo que son. Y yo me detengo aquí sin un motivo buscando mi paz interior, porque ya tengo claro que mi paz exterior desapareció hace tiempo, observo la luna y las estrellas y me dan ganas de escapar de todo. Sigo con la cuerda puesta en el cuello sonriendo por fuera, llorando por dentro y sin entender nada. Intento eliminar las melodías que escucho y que parecen decir tu nombre, y yo quiero borrarlo, quiero borrarlo todo, quiero borrar mi vida. Necesito huir ya, dejad de presionarme, de ahogarme porque voy a acabar haciéndolo yo solo. Cada vez que veo un coche me dan ganas de saltar, y todo por morder el veneno de ti. El mundo gira, y gira, y yo quiero desaparecer, explotar, fundirme entre el humo. Estoy roto, siempre lo he estado, y supongo que así seguirá siendo, me temo que cada vez a peor. La hostia ya me la estoy dando, pero por demasiadas cosas de golpe, que le pongan rejas a mi vida, seguramente será lo mejor. Podré encontrar en la soledad de mi cabeza las mayores atrocidades imaginables o quizá la libertad absoluta, lejos de esta sociedad, de esa gente que quiere comerme. Es jueves y vuelvo a estar puesto y no quiero evitarlo, quiero olvidarlo todo. Si no me suicido es porque me jodería demasiado no ver tu cara.

No hay comentarios:

Publicar un comentario