jueves, 10 de febrero de 2011

El pecado de olvidar

-Llora, será lo único que te va a quedar de mi.- Y así se largó sin dejarme ni respirar sus primaveras, sin morder sus labios por última vez. Olvido era seguramente la chica más dura que he encontrado jamás. Incapaz de admitir sus errores, incapaz de amar un solo hombre. Y me abandonó con todas mis esperanzas empaquetadas y durante una semana culpé a toda la humanidad de mi sufrimiento y rompí todo lo que toqué. Le grité a cada pareja que vi de la mano, maldije mil veces eso de las mujeres primero, pero ya era tarde. Olvido se había ido dejando el recuerdo de cada caricia estudiada a la perfección que me dio. Solo buscaba alguien que me quisiese un poco, y me encontré siendo el juguete de la mujer más increíble del planeta, pero como de todo juguete, se cansó de mi.

Llorar es posiblemente lo único que me quede en esta vida cuando después de encontrar a la mujer de tu vida te abandona. No es por mi, ni por ti, es la vida, amigo. La vida no es más que una palabra que recoge cada pena lanzada, porque todo lo bueno viene acompañado de algo malo. Disfruta tus últimos segundos de cada cosa que te guste, un día se irá y te dirá que llores por ella, y tu cara de idiota se estropeará aun tras ser guardado un poco ese momento e intentar demostrar que eres fuerte. Si yo contara cada vez que te quise dibujar con los dedos y dios existiese, hace tiempo que habrían inventado un nuevo infierno para mi locura.

La he cagado conociendo al olvido,
la he cagado olvidándome de mi mismo
y la cagué al creer que yo sería distinto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario