Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de febrero de 2011

El pecado de olvidar

-Llora, será lo único que te va a quedar de mi.- Y así se largó sin dejarme ni respirar sus primaveras, sin morder sus labios por última vez. Olvido era seguramente la chica más dura que he encontrado jamás. Incapaz de admitir sus errores, incapaz de amar un solo hombre. Y me abandonó con todas mis esperanzas empaquetadas y durante una semana culpé a toda la humanidad de mi sufrimiento y rompí todo lo que toqué. Le grité a cada pareja que vi de la mano, maldije mil veces eso de las mujeres primero, pero ya era tarde. Olvido se había ido dejando el recuerdo de cada caricia estudiada a la perfección que me dio. Solo buscaba alguien que me quisiese un poco, y me encontré siendo el juguete de la mujer más increíble del planeta, pero como de todo juguete, se cansó de mi.

Llorar es posiblemente lo único que me quede en esta vida cuando después de encontrar a la mujer de tu vida te abandona. No es por mi, ni por ti, es la vida, amigo. La vida no es más que una palabra que recoge cada pena lanzada, porque todo lo bueno viene acompañado de algo malo. Disfruta tus últimos segundos de cada cosa que te guste, un día se irá y te dirá que llores por ella, y tu cara de idiota se estropeará aun tras ser guardado un poco ese momento e intentar demostrar que eres fuerte. Si yo contara cada vez que te quise dibujar con los dedos y dios existiese, hace tiempo que habrían inventado un nuevo infierno para mi locura.

La he cagado conociendo al olvido,
la he cagado olvidándome de mi mismo
y la cagué al creer que yo sería distinto.

sábado, 5 de febrero de 2011

Nadie escucha

Déjame reflexionar sobre todas las cosas que pude decir. No sé cuando empecé a cagarla. Déjame dos segundos para pensar en mi, en otras cosas, en otras. No puedo esperar más tiempo sin nada. Y cuando empiezo a sonreír me cortas en pedazos, cuando empiezo a ignorarte, a ignorarme. Entonces es cuando me llamas y lo rompes todo.

Las despedidas no están hechas para mi y ya no hay una dulce melodía que cante cada bonita palabra de lo que quiso ser mi historia de amor. No se si prefiero soñar y despertar a no llegar a soñar nunca. Las cosas pasan, nada dura para siempre. Es una de las pocas cosas que a fin de cuentas me está enseñando este mundo. La eternidad no es tan larga y yo solo soy un tonto más que creía poder romper eso. Irónico que tu frase preferida sea lo que quieres demostrar que es mentira cuando empiezas a ver caer las columnas que sujetaban tu mundo. Úsame, destrozame, haz lo que quieras conmigo, pero soy humano, hazlo rápido y deja de torturarme. Siempre me quedó claro que nunca seré capaz de ser lo que quiero ser más allá de lo material, nunca podré actuar de forma natural cuando analizo cada puto movimiento de toda persona viviente. Cuando te das cuenta de que eres un excéntrico con una personalidad oculta y unas reflexiones que no hacen nada más que hundirte, entonces es cuando debes de buscar la puerta en la pecera, morder tu correa. Fuera de lo metafórico. ¿Qué debo hacer? ¿Borrarte de mi vida? No creo que sea lo más adecuado pero igual es lo único que pueda hacer para que te des cuenta de que me importas. Igual nunca supe expresar mis sentimientos como debí. Siento ser un robot de escucha en un planeta al que a la gente solo le importa hablar. El problema es que soy tan capaz de escuchar como de hablar, pero sin nadie que escuche no hay conversación. Piensa en mi, joder. No creo que pida nada del otro mundo, que me escuches un puto segundo, que me digas claramente si lo quieres todo o si no quieres nada. ¿Nadie te escucha como yo y te da miedo perder a tu confesionario diciéndole que no te importa? Si, seguramente ocurriría si lo hicieses, pero no hay nada más egoísta que poner morritos y luego apartar la cara. Disfruta de lo poco que te queda de mi, que cada vez es menos. Disfruta de mi opresión, de mi punto y seguido, de tu increíble exclusividad que es posiblemente lo que me mantenga unido a ti todavía. Porque si no hace tiempo que estaría muerto para ti como ya lo estoy para mi. Solamente necesito clavar más clavos para conseguir así que me amputen el corazón, pero sigues siendo única para mi, sigues siendo la única para mi.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

En lo más oscuro de nuestros corazones

No podía mirarte, era una sensación de vergüenza demasiado fuerte. No sabía si hacia ti o hacia mi, pero ahi estaba y no podía evitarlo. Me armé de valor y giré la vista hacia la mitad del pasillo que era donde tú estabas. Tomé aire, y fuí hacia allí. Te acaricié el pelo que estaba helado y se separaba de mis dedos como si fuese una larga melena de serpientes. Qué bonito era tu pelo negro intenso. Me encantaba cuando te tumbabas sobre mis piernas sin ningun sentido y yo lo acariciaba respirando libertad a cada segundo.

Te cogí como hacía tantas veces cuando me decías estoy cansada y te levanté suavemente. Giraste tu cabeza y me miraste sin hacer ningun tipo de expresión.
-Hola, bonita.-te dije.
Volviste a girar tu cabeza como si nada pasase y seguí mi camino. Juntos cruzamos muchas barreras y puertas hasta llegar a la parte más oscura de la casa. Te senté en un taburete del cobertizo al que nunca me atreví a entrar. Creo que ahora empezaba a amarte más. Cogí la pala y empecé a cavar. Todo estaba silencioso y cada vez sentía más dolor en mi. Te cogí y te puse en ese agujero. Tenías los ojos cerrados como cuando pasábamos esas noches en la tienda de campaña y nos contábamos cosas con los ojos cerrados. Yo nunca pude cerrar los ojos, necesitaba mirarte. Te acosté cómodamente y besé tu pálida cara por última vez. Cogí la pala y tiré el primer montón de tierra.
-Te quiero.- me dijiste y rompí a llorar.
-Y yo a ti, bonita.- y volví a tirar más tierra.
-Te quiero.
-Y yo a ti, bonita.- y seguiste diciendolo a cada montón de tierra que te tiré hasta que acabé. Todo había terminado, esa sería la última vez que te vería. Todavía puedo escucharte a veces desde nuestra cama gritar te quiero y sigo preguntándome, ¿cómo coño pudíste morirte de amor?

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Confidencia de un iluso

Y la inspiración viene unida a esas lágrimas que frecuentan mis días, porque nunca caen lágrimas de mis ojos y sin embargo lloro todos los días. Me estoy descomponiendo por dentro a cada minuto que paso sin hablar contigo y todavía me destrozo más cuando lo hago porque no hay nada peor que ver como sigues haciendome daño. Que quieres de mi, si solo soy un pobre idiota que cae más profundo a cada trampa que me tiendes. Antes deseaba irme a dormir para encontrarte, ahora estoy pensando en borrarte de mi vida. Te culpo de mi desgracia, de mi agonía pero en realidad soy el único imbecil que probó el veneno pensando que no caería jamás. De lo único que te culpo es de haberme hecho ilusiones en algun momento y crear lo que ahora soy. Nadie sabe lo que escribo y nadie entiende lo que me pasa porque no ha vivido esto. Un iluso que un día pensó que todo podría cambiar y convertirse en un cuento de hadas. Eso soy, un iluso. Los cuentos no existen y ni yo tengo fuerza para borrarte por completo ni tu tienes ganas de eliminar esa esperanza que lo único que está consiguiendo es encerrarme en oscuridad y gritos. Creo que no le temo a nada tanto como a tus palabras. Capaces de cambiar mi vida. No le temo a nada tanto como a tu sonrisa. Capaz de cambiar mi cara. Pero aun así son mis miedos lo que me hacen avanzar por este eterno pasillo cuando me encierras. Y es esa forma en la que me has conseguido convecer de que no existe mundo más allá de ti en mi mente porque todo me recuerda a algo que he vivido contigo o has dicho. Es esa esperanza la que es capaz de convertir todos los años de mi vida en horas señaladas. Y desde que viví esas horas contigo empecé a sentir esa limitación esa sensación de impotencia. Porque no soy lo suficiente bueno para ti y si no lo soy no me interesa nadie más. Porque escribiendo esto a escondidas nada va a cambiar.

martes, 5 de octubre de 2010

Confusion

Me dices que todo se ha acabado, cuando nada había empezado, cuando lo unico que habíamos hecho es sentarnos varias veces y hablar de nuestra vida... me habías dicho que no querías seguir aquí, que te habías cansado de toda esta gente, tu música, tus historias, tus desamores, tu vida.

Me subes de la mano por estas interminables escaleras, que nunca acaban, nunca acaban y espero que nunca lo hagan porque está siendo uno de los momentos más felices de mi vida, pero finalmente llegamos a esa gigante puerta. La abres dulcemente, tienes una casa preciosa pero no me atrevo a decirtelo.

Y así, poco a poco me voy dando cuenta de que todo lo vivido era una mentira, yo elegí que escuchar sobre tí, que responder, y que ignorar. No lo hice queriendo, solo era mi entusiasmo para encontrar esa perfección.

Ahora estoy subiendo otra vez las escaleras pero esta vez solo, y llamo a la puerta. Abres y me abrazas, no sé que decir, ya no sé si estoy confuso o no. Me invitas a que entre. Tu casa me parece diferente a otras veces. Pero creo que no me importa...

Juntos en la cama me dices "Te quiero" y me doy cuenta de que todo es una mentira... me doy cuenta de que sigo imaginandome las cosas y no estás ahí, a mi lado. Estás muerta y no vas a volver.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Olvido

Felicidad, recuerdos, olvido, distancia, humanos, reatracción, aceptación, felicidad, recuerdos, olvido, distancia, idiotas, reatracción, OLVIDO. Asi funcionan las cosas entre la gente. Se es feliz, se generan recuerdos, se olvidan los buenos momentos, se hace una distancia, cosas de humanos, uno vuelve a sentir atracción por el otro, lo aceptas, y vuelve a empezar, hasta que ves que pasa lo mismo y te das cuenta de que es algo de idiotas. Vuelve a sentir uno atracción por el otro, y es preferible que el otro se olvide esta vez. No me gusta que sean asi las cosas, pero asi es el mundo, y no me quiero rodear de esta gente, pero no puedo olvidar los buenos momentos.