No podía mirarte, era una sensación de vergüenza demasiado fuerte. No sabía si hacia ti o hacia mi, pero ahi estaba y no podía evitarlo. Me armé de valor y giré la vista hacia la mitad del pasillo que era donde tú estabas. Tomé aire, y fuí hacia allí. Te acaricié el pelo que estaba helado y se separaba de mis dedos como si fuese una larga melena de serpientes. Qué bonito era tu pelo negro intenso. Me encantaba cuando te tumbabas sobre mis piernas sin ningun sentido y yo lo acariciaba respirando libertad a cada segundo.
Te cogí como hacía tantas veces cuando me decías estoy cansada y te levanté suavemente. Giraste tu cabeza y me miraste sin hacer ningun tipo de expresión.
-Hola, bonita.-te dije.
Volviste a girar tu cabeza como si nada pasase y seguí mi camino. Juntos cruzamos muchas barreras y puertas hasta llegar a la parte más oscura de la casa. Te senté en un taburete del cobertizo al que nunca me atreví a entrar. Creo que ahora empezaba a amarte más. Cogí la pala y empecé a cavar. Todo estaba silencioso y cada vez sentía más dolor en mi. Te cogí y te puse en ese agujero. Tenías los ojos cerrados como cuando pasábamos esas noches en la tienda de campaña y nos contábamos cosas con los ojos cerrados. Yo nunca pude cerrar los ojos, necesitaba mirarte. Te acosté cómodamente y besé tu pálida cara por última vez. Cogí la pala y tiré el primer montón de tierra.
-Te quiero.- me dijiste y rompí a llorar.
-Y yo a ti, bonita.- y volví a tirar más tierra.
-Te quiero.
-Y yo a ti, bonita.- y seguiste diciendolo a cada montón de tierra que te tiré hasta que acabé. Todo había terminado, esa sería la última vez que te vería. Todavía puedo escucharte a veces desde nuestra cama gritar te quiero y sigo preguntándome, ¿cómo coño pudíste morirte de amor?
Mostrando entradas con la etiqueta muerte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta muerte. Mostrar todas las entradas
miércoles, 8 de diciembre de 2010
martes, 5 de octubre de 2010
Confusion
Me dices que todo se ha acabado, cuando nada había empezado, cuando lo unico que habíamos hecho es sentarnos varias veces y hablar de nuestra vida... me habías dicho que no querías seguir aquí, que te habías cansado de toda esta gente, tu música, tus historias, tus desamores, tu vida.
Me subes de la mano por estas interminables escaleras, que nunca acaban, nunca acaban y espero que nunca lo hagan porque está siendo uno de los momentos más felices de mi vida, pero finalmente llegamos a esa gigante puerta. La abres dulcemente, tienes una casa preciosa pero no me atrevo a decirtelo.
Y así, poco a poco me voy dando cuenta de que todo lo vivido era una mentira, yo elegí que escuchar sobre tí, que responder, y que ignorar. No lo hice queriendo, solo era mi entusiasmo para encontrar esa perfección.
Ahora estoy subiendo otra vez las escaleras pero esta vez solo, y llamo a la puerta. Abres y me abrazas, no sé que decir, ya no sé si estoy confuso o no. Me invitas a que entre. Tu casa me parece diferente a otras veces. Pero creo que no me importa...
Juntos en la cama me dices "Te quiero" y me doy cuenta de que todo es una mentira... me doy cuenta de que sigo imaginandome las cosas y no estás ahí, a mi lado. Estás muerta y no vas a volver.
Me subes de la mano por estas interminables escaleras, que nunca acaban, nunca acaban y espero que nunca lo hagan porque está siendo uno de los momentos más felices de mi vida, pero finalmente llegamos a esa gigante puerta. La abres dulcemente, tienes una casa preciosa pero no me atrevo a decirtelo.
Y así, poco a poco me voy dando cuenta de que todo lo vivido era una mentira, yo elegí que escuchar sobre tí, que responder, y que ignorar. No lo hice queriendo, solo era mi entusiasmo para encontrar esa perfección.
Ahora estoy subiendo otra vez las escaleras pero esta vez solo, y llamo a la puerta. Abres y me abrazas, no sé que decir, ya no sé si estoy confuso o no. Me invitas a que entre. Tu casa me parece diferente a otras veces. Pero creo que no me importa...
Juntos en la cama me dices "Te quiero" y me doy cuenta de que todo es una mentira... me doy cuenta de que sigo imaginandome las cosas y no estás ahí, a mi lado. Estás muerta y no vas a volver.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)